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Una influencer se burlaba de las tradiciones pakistaníes y su hermano la mató por "honor"

Un libro de la periodista Sanam Maher relata la vida de Qandeel Baloch, una joven de 26 años víctima de un femicidio.

Rompió moldes, se burló del gobierno y se animó a hacer todo lo que el docoro islámico ve con malos ojos: Qandeel Baloch se ganó el amor y el odio de todo Pakistán.

En 2016 la influencer fue víctima de un femicidio, perpetrado por su hermano. Tenía 26 años. ¿El motivo que lo impulsó a estrangularla? Salvar el “honor” de su familia.

Aunque parezca insólito, el caso expone la tensión latente que existe entre la esfera tradicional y progresista del mundo islámico. El asesinato de Qandeel inspiró a la periodista Sanam Maher a escribir “A Woman Like Her, The Story Behind The Honor Killing Of A Social Media Star”, un libro que relata vida de la influencer de 26 años que llegó a hacer una de las diez personas más googleadas en Pakistán.

Se podría decir que esta es mi venganza. Esta sociedad es mala. Siendo una chica, piensa en lo difícil que es moverse como mujer en esta sociedad. Y los medios no me reconocen por hablar del empoderamiento de las mujeres, del poder de las chicas”, había dicho antes de que la mataran.

How Im looking ?

¿Qué fue lo que molestó de Qandeel?

- Un 14 de febrero subió a su cuenta de Facebook una foto con un vestido rojo escotado y los labios pintados para burlarse del gobierno pakistaní, que había solicitado que los ciudadanos no celebraran San Valentín porque era una celebración occidental.

- Demostró su interés por Imram Khan, primer ministro y ex jugador de cricket.

- Se escapó de la casa de su primo, con quien la habían casado a la fuerza, luego de reiterados abusos físicos y psicológicos.

- Perdió la tenencia de su hijo, a pesar de que la Justicia había comprobado sus denuncias y le había otorgado el divorcio.

- Contó en sus redes sociales que el mulá Abdul Qavi –con quien tuvo una cita en un hotel de Karachi- se había comprometido a ayudarla. El posteo generó polémica y, a raíz de eso, el religioso perdió su puesto como académico islámico.

- Subía fotos en bikinis, se grababa mientras se bañaba, perreaba al son de alguna canción y prometía un striptease.

- Mostró una foto de su pasaporte y dejó ver su verdadero nombre: Fouzia Azeem. Esta actitud desafiante provocó la ira de su hermano, Muhammad Waseem.

Cuando Qandeel mostró su nombre real públicamente, su hermano juró limpiar el honor de la familia. “Hacía videos en Facebook, nos deshonraba”, argumentó luego de matarla.

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A diferencia de muchos otros casos, donde la ley no interviene y se arregla todo entre familias, Muhammad fue condenado a 25 años. En realidad, le correspondía la pena de muerte, pero pudo evitarla porque en Pakistán el honor es considerado un atenuante.

FUENTE: Con información de NPR

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