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¿Qué hace que una canción nos genere placer?

El secreto radica en la combinación correcta de incertidumbre y sorpresa.

Después de analizar 80.000 acordes de 475 canciones pop clásicas, investigadores del Instituto Max Planck (Alemania) el placer musical proviene de la combinación correcta de incertidumbre y sorpresa.

Es fascinante que los humanos puedan obtener placer de una pieza musical simplemente por cómo se ordenan los sonidos con el tiempo”, explicó Vincent Cheung, especialista en Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas.

Según relataron en la revista Current Biology, los académicos detectaron que las canciones que encontramos agradables son probablemente aquellas que logran un buen equilibrio entre saber lo que sucederá después y sorprendernos con algo que no esperábamos.

Comprender cómo la música activa nuestro sistema de placer en el cerebro podría explicar por qué escuchar música podría ayudar nos sentimos mejor cuando nos sentimos triste”, indicaron.

La evidencia mostró que cuando los individuos estaban relativamente seguros acerca de qué acorde esperar, les resultaba agradable ser sorprendidos. A su vez, cuando no estaban seguros de qué esperar a continuación, les resultaba agradable que los acordes posteriores no fueran sorprendentes.

“Aunque los compositores lo saben intuitivamente, el proceso detrás de cómo la expectativa en la música provoca placer aún era desconocido. Una razón importante fue porque la mayoría de los estudios en el pasado solo observaron los efectos de la sorpresa en el placer, pero no la incertidumbre de las predicciones de los oyentes”, detalló Stefan Koelsch, de la Universidad de Bergen (Noruega).

Diferentes resonancias magnéticas dieron cuenta de que el placer musical se refleja en tres regiones cerebrales: la amígdala, el hipocampo y la corteza auditiva.

“En resumen, mostramos que el placer musical depende de la interacción dinámica entre los estados de expectativa prospectiva y retrospectiva. Nuestra capacidad fundamental para predecir es, por lo tanto, un mecanismo importante a través del cual las secuencias de sonido abstractas adquieren significado afectivo”, concluyeron los investigadores.

FUENTE: Con información de Europa Press

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