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"Pensar que los niños existen para obedecer y hacer caso es autoritario y adultocentrista"

La psicóloga perinatal Carolina Mora trabaja para favorecer vínculos saludables e infancias respetadas. "A veces, por miedo a equivocarnos, desestimamos nuestra propia intuición para seguir fórmulas que nos llegan del afuera", advierte.

“No le hagas upa tan seguido, te está manipulando”. “¿Cuándo vuelves a trabajar?” “Si no se puede dormir, quédate al lado suyo.” “¿Todavía toma teta?” La experiencia de otro no tiene por qué coincidir con tu forma de criar. La materpaternidad, muchas veces, trae consigo una batería de voces externas dispuestas a validar qué haces bien y qué haces mal cuando educas a tu hijo.

“Siempre, a lo largo de la historia, hubo profesionales que intentaron encontrar la mejor manera de llevar adelante la crianza. A su vez, siempre hubo gente de nuestro entorno con necesidad de opinar sobre lo que hacemos, aunque nunca hayamos pedido su parecer. Esto tiene que ver, muchas veces, con la falsa idea de que existe una única manera de educar para tener hijos sanos”, explica la psicóloga argentina Carolina Mora (MN 51.676) en diálogo con LatamTimes.

A través de su cuenta de Instagram y de su fanpage de Facebook, realiza divulgación científica: comparte con más de 44.000 seguidores información sobre embarazo, parto, puerperio, crianza, lactancia, destete y técnicas de reproducción humana asistida.

A su vez, brinda talleres y acompaña a cuidadores, madres y padres con su libro ¡Teta mamá!

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Hay tantas formas de acompañar a un hijo en su desarrollo como familias en el mundo. “Todos los niños son diferentes, todas las niñas son diferentes y todas las familias son diferentes. Cada materpaternidad tendrá que encontrar su propia forma. Si bien podemos saber que hay ciertas necesidades -como el apego, la escucha, el cariño, el afecto, el juego y los límites saludables, entre otras- comunes en los chicos, cada familia tiene que encontrar su manera de satisfacerlas”, sostiene Mora.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando los chicos piden que esas necesidades sean cubiertas? “Las necesidades deben ser atendidas. Muchas veces, por su propia dificultad para comunicarse o poner en palabras lo que sienten o les sucede, los niños expresan estas necesidades con distintas conductas que a los adultos nos generan malestar, como los llantos, los gritos, los desbordes emocionales, los berrinches. Sin embargo, estas actitudes son un llamado de atención: tenemos que intentar ponernos en su lugar, empatizar con ellos y, de ser necesario, tratar de pensar qué cuestiones tenemos que cambiar en nuestro entorno de crianza para poder escucharlos”, advierte.

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"¿Esta bien si felicito a mi hijo?" "Leí que no conviene decir muy bien a los niños" "Me preocupa estar haciendo lo correcto" "¿Hago bien si...?" Últimamente mi consultorio se está llenando de preguntas y frases de este estilo. Familias, en su mayoría mamás, preocupadas por qué decir y que no decirles a sus hijos e hijas, quiénes buscan información en las redes, se encuentran con distintas teorías acerca de cómo debemos actuar quiénes criamos. Incluso con la posibilidad de "guionar" los intercambios comunicacionales entre ma/padres e hijos. . . Me parece preocupante la generalización de ciertas fórmulas. Obviamente dejando de lado la palabra que hiere y el maltrato ¿Podemos juzgar qué debe decir y que no una madre o un padre? ¿Estás fórmulas son generalizables? Sin conocer en profundidad el vínculo de esa familia ¿Aplicarían de igual forma? . . ¿Dónde queda la #espontaneidad en los #vínculos? Creo en la #potencialidad que trae cada niñe y en qué la #confianza se crea en cada interacción con sus cuidadores principales. Si es con amor, si es con mirada, si es con reflexión y con atención pienso que se puede celebrar todo aquello que nos cause genuina alegría de nuestros pequeños. Podemos decir "¡Muy bien! ¡Me pone contenta que disfrutes esto! ¿Te gustó hacerlo?" Y todas sus variantes, las que cada familia construye. ¿Acaso no creen que todo ser necesita saberse reconocido y valorado? Desde ya que sin automatismo, sin decirlo por decir, prestando realmente atención a lo que nos muestran o lo que les ocurre. Disfrutemos de criar mirando a nuestros hijxs, no nos llenemos de #exigencias ni de #fórmulas ni #mandatos. . . Ustedes ¿Celebran los logros de sus pequeños? #crisis #crianzarespetuosa #apegoseguro #maternidad #paternidad

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La psicóloga promueve la crianza respetuosa, centrada en las necesidades vinculares de las familias. “Existe una corriente de crianza adultocentrista, ligada al autoritarismo, que suele tomar a los niños como personas imperfectas a las cuales hay que corregir. En estos casos, los adultos siempre tienen la razón y los niños existen para obedecer y hacer caso. Desde ahí surgen los castigos y los correctivos, pero es importante entender que cuando un niño se muestra oposicionista y manifiesta situaciones de lucha ante normas o límites, su actitud nos quiere decir algo. Los límites tienen que estar, pero desde un lugar sano y amoroso. Por eso, como educadores, tenemos que preguntarnos si las normas que estamos poniendo son acordes a la etapa evolutiva de los niños, es decir, si son acordes a lo que ellos pueden hacer. Lo mejor que podemos hacer es escucharlos, empatizar con sus emociones, reconocer sus necesidades, observarlos y adaptarnos a sus cambios (y nuestras posibilidades)”, plantea.

Carolina Mora estudió Psicología en la Universidad de Buenos Aires, Argentina (MN 51.676) y realizó un posgrado en Psicología Perinatal en el Centro Interdisciplinario Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental del CONICET. Además, es Doula (Paramana Doula) y miembro de Nacer Juntos Psicología Perinatal. Publicó el cuento para niños ¡Teta Mamá!: acompañando el destete respetuoso (Editorial Cien Lunas), disponible en Argentina y Uruguay.

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